Al menos 38 personas han muerto en los últimos días por causas relacionadas con la helada tormenta Elliot, que ha afectado a gran parte del país con fuerte nevadas, bajas temperaturas y vientos huracanados. No solo se trata de los fallecidos, se ha reportado que, cientos de miles de ciudadanos se quedaron sin electricidad durante la Navidad.
Millones de personas se refugiaron e incluso quedaron atrapados en las casas por grandes acumulaciones de nieve. El alcance de la tormenta ha sido casi sin precedentes, extendiéndose desde los Grandes Lagos, cerca de Canadá, hasta el Río Grande a lo largo de la frontera con México.
Alrededor del 60 % de la población estadounidense se enfrentó a algún tipo de aviso o advertencia relacionado con el clima invernal, y las temperaturas cayeron drásticamente por debajo de lo normal desde el este de las Montañas Rocosas hasta los Apalaches, según el Servicio Meteorológico Nacional. Miles de vuelos estadounidenses fueron cancelados el sábado y casi 3.000 hasta el domingo por la noche.
Al menos siete personas fallecieron en la zona de Búfalo (estado de Nueva York) donde además el aeropuerto permanecerá cerrado al menos hasta este lunes. Los muertos fueron encontrados en vehículos, en domicilios y en la calle, según lo que informaron las autoridades del condado de Erie. EFE ha indicado que, también ha habido fallecimientos por accidentes o por el frío en Kansas, Misuri, Vermont, Colorado, Ohio y Wisconsin, según la prensa local.


