El pasado miércoles, la flamante alcaldesa Christy Fraga durante la reunión del concejo de la ciudad dio el primer paso hacia la derogación de las pensiones vitalicias impuestas por la administración anterior – contratando a una firma de abogados que buscará la legalidad y propondrá la mejor manera de revocar dicha ordenanza.

Al comienzo de la reunión solo estaban presentes la alcaldesa y tres de los cuatro concejales de la ciudad, debido a que la concejal Digna Cabral estuvo de manera virtual y es de destacar que, según el código de la ciudad “un concejal puede ser excusado solo si tiene una enfermedad, contagiosa, grave o tenga una emergencia médica”, esto le permitiría participar en la sesión pero no tendrá derecho al voto, ya que ninguna de estas excusas fueron presentadas. 

La mención fue aprobada inicialmente por el vicealcalde Rafael Pineyro, segundado por la concejal Porras y la alcaldesa Fraga – aunque el concejal Puig no le dio el visto bueno, negando su voto, a la concejal Cabral no se le permitió participar y fue desconectada de la sesión. Por otro lado, otro de los puntos importantes de la reunión – fue el tremendo jalón de orejas que le dio a la empresa Aecon – (responsables por la obra del parque central) que lleva más de 3 años paralizado, cuyo proyecto costara unos $188 millones de dólares.

En la sesión – la alcaldesa y 3 de los 4 miembros del concejo aprobaron ajustes de los fondos que saldrían del bond de parques de casi $2 millones de dólares, se pidió a los contratistas que trabajaran hasta los sábados para acelerar la obra, de manera que la primera fase del proyecto debe ser entregada a más tardar en el verano del 2024.