Con información de BBC

El incendio en un centro del Instituto Nacional de Migración de México en Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos, ha dejado al menos 38 personas muertas y decenas más heridas. La cifra fue actualizada el martes por la noche, luego de que horas antes se habían reportado un total de 40 fallecidos.

En total, 68 personas de seis nacionalidades estaban ingresadas en el centro de detención, según un comunicado del INM detallados de la siguiente manera sin especificar heridos o fallecidos:

  • Colombia: 1
  • Ecuador: 1
  • El Salvador: 12
  • Guatemala: 28
  • Honduras: 13
  • Venezuela: 13

El canciller Marcelo Ebrard informó que «los responsables directos de los hechos han sido presentados ante la Fiscalía General de la República» que realiza las investigaciones. El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, dio más información sobre el incendio en su rueda de prensa matutina detallando así que, el suceso, «tuvo que ver con una protesta que ellos iniciaron a partir, suponemos, de que se enteraron que iban a ser deportados y, como protesta, en la puerta del albergue pusieron colchonetas y les prendieron fuego; y no imaginaron que esto iba a causar esta terrible desgracia».

Según el diario El Universal, entre los detenidos «había familias completas, pero las mujeres y los niños fueron llevados a un lugar aparte de los hombres». El INM también informó que los migrantes que sobrevivieron al incendio fueron trasladados a varios hospitales de la zona para atender las heridas que sufrieron.

Además, se brinda asistencia a 15 mujeres que fueron desalojadas de la Estancia Provisional cuando se inició el incendio. Como parte de los relatos, se conoció el de la venezolana Vinagly Infante quien estaba a las puertas del recinto desesperada por saber de la suerte de su marido, quien permanecía recluido allí.

«Se lo llevaron en una ambulancia, pero los funcionarios no nos dicen nada. Nuestros familiares pueden estar muertos y no nos informan», le dijo a AFP, al tiempo que criticó la actuación de las autoridades. De igual forma, horas después se pudo saber que, el esposo de Infante, Eduard Caraballo, de 27 años, sobrevivió porque se roció agua y se resguardó contra la puerta de la celda donde estaba detenido.