Con información de EFE
Multitud de celebridades, incluyendo cantantes, deportistas, modelos, actores y diseñadores de moda, acudieron el lunes en la Met Gala de Nueva York con una inusual apuesta común por la elegancia, elogios para el fallecido icono de la moda Karl Lagerfeld. La cita, una de las fiestas más exclusivas de EEUU, dictaba un código de vestir muy claro con respecto a los últimos años: había que hacer un homenaje al diseñador alemán que, durante décadas, y hasta sus últimos días, fue el alma creativa de la marca de alta costura Chanel, pero también de Fendi y Chloé.
No era la primera vez que la noche de la moda rendía homenaje a un diseñador, pero sí era difícil recordar un motivo que los invitados siguieran de ese modo, casi a rajatabla, quizás por la reconocible estética de las creaciones de Lagerfeld y también la de su propia identidad, que forma parte de la cultura pop.
Supermodelos como Carla Bruni, Gisele Bundchen y Naomi Campbell, entre las más aclamadas, sacaron a relucir sus vestidos “vintage” de Chanel; Nicole Kidman recuperó aquel que llevó hace 20 años en el anuncio de Chanel nº 5, y Margot Robbie y Dua Lipa buscaron trajes de los años noventa en el archivo de la marca.
El actor Jared Leto causó furor apareciendo disfrazado de este animal, y la cantante Doja Cat estuvo irreconocible con una prótesis facial que volvía su cara como la de un felino.
Muchos hombres arriesgaron en sus apuestas, como el cantante Bad Bunny, que llevó un traje blanco con la espalda al descubierto, o Pedro Pascal, que se puso unos pantalones cortos rojos a juego con una chaqueta larga. Como siempre, el evento dio espacio para sorpresas, y en esta ocasión anunciaron embarazos la tenista Serena Williams, que espera su segundo hijo con el empresario Alexis Ohanian; y la modelo Karlie Kloss, también su segundo con el empresario Joshua Kushner.



