Con información de Miami Diario 

El Senado de Florida aprobó un proyecto de ley, que podría utilizar desechos radioactivos para la construcción de carreteras en el estado. Los legisladores votaron 34-4 a favor de la medida (HB 1191), que esperaría por la firma del gobernador Ron DeSantis. La ley permitiría al Departamento de Transporte, avanzar con proyectos de demostración que incluyan fosfoyeso en materiales agregados en la construcción de carreteras.

El yeso fosforado o fosfoyeso, es un fertilizante utilizado para el enlucido de los suelos. Se produce como residuo de la fabricación de abono con ácido fosfórico y fosfato. Se utiliza en la agricultura y la fabricación de materiales para la construcción.

Florida tiene alrededor de mil millones de toneladas de fosfoyeso, con al menos 30 millones de toneladas nuevas generadas anualmente a través de la industria minera de fertilizantes de fosfato.  En este sentido, el estado podría aprovechar este residuo para construir carreteras, lo que ha generado una respuesta negativa por parte de las organizaciones que cuidan el medio ambiente.

La Agencia de Protección Ambiental de EEUU (EPA) exige que el reactivo se coloque en «pilas de yeso» que se asemejan a estanques enormes para su protección y prohíbe su uso, por el riesgo que supone para los trabajadores, la salud pública y el medio ambiente. Los detractores de la ley, aseguran que poner yeso fosfatado en las carreteras libraría a la industria de fertilizantes de eliminar los desechos que producen cada año.

Por otra parte, los grupos ambientalistas advirtieron sobre el derrame de fosfoyeso en las vías fluviales y en otros lugares durante las tormentas. El estado vivió una fuga de este material en marzo de 2021, la cual liberó 814 millones de litros de agua contaminada en Tampa Bay, causando la muerte masiva de peces. En 2020, durante la era de Trump, la EPA aprobó el uso de fosfoyeso en proyectos gubernamentales de construcción de carreteras, pero la agencia luego revocó su decisión tras una demanda y una petición del nuevo presidente demócrata Joe Biden.

La EPA regula el fosfoyeso porque el material contiene radio-226, una sustancia radiactiva natural que produce gas radón, que es un contaminante peligroso del aire.