Con información de EFE

Guatemala decidió el domingo un cambio de rumbo con la elección del académico y progresista Bernardo Arévalo de León como su nuevo presidente para el período 2024-2028 y un nuevo rechazo a la candidatura de la ex primera dama Sandra Torres Casanova, el tercero en fila. Arévalo de León obtuvo 2,4 millones de votos en total, la cifra más alta en la historia de Guatemala, mientras que Torres acumuló 1,5 millones de papeletas a su favor, en un balotaje que contó con un 55% de abstencionismo.

El presidente electo, del partido político Movimiento Semilla, expuso que “las urnas se han expresado” y “lo que el pueblo grita es basta ya de tanta corrupción”.

Arévalo de León añadió que acepta “con mucha humildad esta victoria” brindada por la población guatemalteca con un 59 % del total de votos, de acuerdo a los datos del Tribunal Supremo Electoral.

La segunda vuelta electoral que se celebró el domingo no tuvo mayores incidentes, aunque todas las miradas están puestas ahora sobre el Ministerio Público (Fiscalía), que desde el 12 de julio ha intentado suspender la candidatura de Arévalo de León y a su partido político, Movimiento Semilla. Precisamente hace dos días, el fiscal Rafael Curruchiche, sancionado por Estados Unidos, al igual que la cúpula del Ministerio Público, indicaron que este mismo lunes 21 de agosto podría haber capturas en contra de miembros de Semilla por un supuesto caso de firmas ilegales en 2018.

Independientemente de lo que suceda en los próximos días, la victoria de Arévalo de León refleja el cambio de rumbo elegido por los guatemaltecos para darle la espalda a los partidos tradicionales y de derecha que han gobernado el país desde hace 70 años.