Con información de EFE 

El presidente de Argentina, Javier Milei, anunció un plan que contempla la reforma de más de 300 normas para sentar “las bases de la reconstrucción de la economía argentina y devolverle la libertad y la autonomía a los individuos, sacándoles el Estado de encima”

Con el confesado propósito de que “que Argentina sea una potencia mundial”, el objetivo de este ambicioso plan es “desarmar la enorme cantidad de regulaciones que han impedido, entorpecido y detenido el crecimiento económico de nuestro país”, así lo dijo en cadena nacional de radio y televisión.

El mandatario argentino anunció que en los próximos días “se llamará a sesiones extraordinarias” en el Congreso de la Nación y “se enviará un paquete de leyes para acompañar estas reformas y avanzar en el proceso de cambio”.

El decreto de necesidad urgente (DNU) busca transformar en sociedades anónimas “todas” las empresas estatales para su “posterior privatización”, a fin de desregularizar la economía del país.

Los manifestantes convocados por organizaciones sociales y de izquierda contra el plan económico del nuevo presidente de Argentina, Javier Milei, comenzaron a desmovilizarse tras dos horas protesta en el centro de Buenos Aires en una jornada que convocó a muchos menos manifestantes de los 50.000 previstos inicialmente y que se saldó con incidentes aislados y dos detenidos.

Pese a que marcharon de forma pacífica, muchos de los manifestantes incumplieron las medidas establecidas en un protocolo de seguridad que prohíbe cortar el tránsito en las calles y carreteras.