Con información de EFE 

Irak confirmó el martes la muerte de una persona y otras 18 heridas, entre ellos varios civiles, durante los ataques estadounidenses de la pasada madrugada contra grupos proiraníes en el país árabe, en represalia por el lanzamiento de drones y misiles contra bases de Estados Unidos en territorio iraquí.

En un comunicado, el Gobierno iraquí condenó los ataques estadounidenses, que consideró “acto hostil, no constructivo, que no sirve a los intereses comunes”, aunque también calificó de “inaceptables” las “agresiones contra sedes de las misiones diplomáticas extranjeras” y las “bases con presencia de asesores militares de países amigos”.

Estos ataques, de los grupos proiraníes, “han sido diagnosticados previamente como actos hostiles, afectan la soberanía del Estado iraquí y es inaceptable que se cometan bajo cualquier circunstancia o bajo cualquier nombre o justificación”.

El Comando Central de EEUU (CENTCOM) ha informado que atacó “múltiples” instalaciones en Irak usadas por la milicia proiraní Kataib (Brigadas) de Hizbulá y otros grupos “terroristas” afiliados, en represalia por el ataque con un dron contra bases de la coalición en Irak y Siria.

CENTCOM precisó en su cuenta en X que esas milicias habían atacado a las fuerzas de la coalición en Erbil, en el norte de Irak, dejando “varios heridos”.

Por su parte, la Casa Blanca señaló que los bombardeos de posiciones de los grupos proiraníes en Irak fueron ordenados por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, tras ser informado de que tres soldados estadounidenses habían resultado heridos, uno de ellos de gravedad, tras el lanzamiento de varios drones contra sus bases.