Con información de EFE 

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, se reunieron el miércoles para abordar el repunte del flujo migratorio, que llevó a Estados Unidos a cerrar puertos fronterizos durante algunos días este mes.

La reunión, convocada de forma urgente en el Palacio Nacional, se da en medio del avance de una caravana de más de 6.000 migrantes y una veintena de nacionalidades desde la frontera sur de México, donde piden a ambos Gobiernos que acuerden medidas para permitir su tránsito.

La delegación estadounidense, encabezada por Blinken, dialogó también con la secretaria mexicana de Relaciones Exteriores, Alicia Bárcena, aunque López Obrador descartó por la mañana que este encuentro tenga como principal objetivo pedirle a México un endurecimiento en los controles migratorios.

La reunión, programada hace apenas una semana, ha tratado temas migratorios, principalmente sobre el nuevo repunte en el flujo de personas procedentes de Centro y Suramérica y el Caribe que buscan asentarse en Estados Unidos a través del territorio mexicano.

En ese sentido, López Obrador insistió durante su conferencia de prensa de la mañana que el Congreso estadounidense debería invertir en atender las causas de la migración, en lugar de construir muros, aunque valoró positivamente la política migratoria del Gobierno de Joe Biden por ofrecer visas de trabajo.

En tanto, Estados Unidos busca la ayuda del Gobierno mexicano para contener el flujo migratorio y enfrentar el número récord de personas que intentan llegar a territorio estadounidense, en especial ante las próximas elecciones presidenciales de noviembre en aquel país.