Con información de El Mundo

Sarah Ferguson afronta otra pesadilla de salud. A la duquesa de York le han detectado cáncer de piel cuando aún está recuperándose de una mastectomía que le practicaron el año pasado. Ella misma ha dado la información el domingo a través de su portavoz.

«A la duquesa de York le han diagnosticado con un melanoma maligno después recibir en verano el diagnóstico de cáncer de mama, que le detectaron en una fase inicial», señala el comunicado.

Es la tercera baja médica que se conoce en el seno de la familia real británica en los últimos días. El rey Carlos III ingresará esta semana para ser tratado de agrandamiento benigno de la próstata, según anunció el Palacio de Buckingham el pasado miércoles 17.

Ese mismo día, la oficina de los príncipes de Gales difundió que la futura reina Catalina había afrontado una cirugía abdominal que le obligará a guardar cama en una clínica privada de Londres durante unos diez días. No se espera que retome sus tareas y compromisos públicos hasta después de la Semana Santa.

Ferguson, mientras tanto, batalla contra un segundo tumor maligno en menos de un año. Es más, le detectaron el cáncer de piel después de pasar por quirófano en el proceso de la cirugía reconstructiva del pecho.

La ex mujer del príncipe Andrés siguió el consejo del equipo dermatólogo, que le pidió que se analizara unas manchas del cuerpo, y, según explicó su portavoz, «una de ellas resultó cancerosa».

«Obviamente, un nuevo diagnóstico tan seguido al del tratamiento de cáncer de mama es angustioso pero la duquesa mantiene el buen humor», se aclara en el texto.