Con información de Diario Las Américas 

La familia presidencial de México enfrenta acusaciones relacionadas con un escándalo de corrupción y tráfico de influencias; específicamente los hijos del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) han sido acusados en años recientes de vivir en propiedades lujosas, emplear a familiares en el gobierno y beneficiarse de contratos estatales.

A pesar de las acusaciones y denuncias presentadas ante la fiscalía general de la República, ninguno de los hijos del presidente AMLO enfrenta consecuencias legales. Se argumenta que la cercanía entre el fiscal Alejandro Gertz Manero y López Obrador dificulta la realización de investigaciones y la aplicación de sanciones en los casos que implican a la familia presidencial.

José Ramón López Beltrán, el hijo mayor de López Obrador, fue señalado de residir en una lujosa casa en Houston, Texas, la cual pertenece a un contratista de Pemex, la empresa petrolera estatal de México.

Andrés Manuel López Beltrán es el segundo hijo del mandatario mexicano, “Andy”, quien maneja La empresa Chocolates “Rocío”, junto con sus dos hermanos, José Ramón y Gonzalo Alfonso, son dueños de la Finca Rocío, donde se siembra cacao y que les fue heredada por su madre.

Según la plataforma digital Latinus, una red conformada por amigos de Andrés Manuel López Beltrán había obtenido contratos por un valor aproximado de 100 millones de pesos (casi 5.9 millones de dólares) por parte de la Administración Federal, entre ellos, un proyecto para construir el Aeropuerto de Texcoco.

Se dice que Andy es el consentido del mandatario mexicano y que colaboró con su padre desde sus primeros intentos por llegar al Palacio Nacional, sobre todo desde la campaña presidencial de 2018. Gonzalo López Beltrán, el tercer hijo de AMLO, es quizá el menos conocido de la descendencia del mandatario. Se sabe que vive en California, donde hasta 2021 colaboró con el equipo de béisbol de Grandes Ligas, Gigantes de San Francisco, es vinculado a una red de negocios y tráfico de influencias relacionada con la construcción del Tren Maya.

Gonzalo, también conocido como ‘Bobby’, habría actuado como intermediario en los contratos del proyecto, por lo que benefició a amigos cercanos, como Amílcar Olán. Este último se convirtió en un exitoso empresario gracias a su relación con Gonzalo, obteniendo importantes contratos para proveer balasto para el tren.

Jesús Ernesto, el menor y cuarto hijo del presidente López Obrador y Beatriz Gutiérrez Müller, es criticado por su estilo de vida que parece contradecir el discurso de austeridad de su padre. Se le señala por usar prendas costosas y marcas de lujo, como los tenis Off White Odsy-100 valorados en más de 10.000 pesos, con los que fue visto en el aeropuerto Heathrow de Londres, en agosto del año pasado, lo cual generó controversia entre los cibernautas.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha negado que sus hijos sean corruptos, pero admitió que su gobierno otorgó contratos a empresas de amigos de sus hijos. Esto, a pesar de que una de sus promesas de campaña fue acabar con el amiguismo, el nepotismo y el compadrazgo.