Con información de EFE 

Los cinco candidatos a presidir Argentina se reunieron el domingo en una dura discusión sobre el modelo laboral y productivo del país suramericano durante su segundo debate preelectoral, dos semanas antes de la celebración de la primera vuelta de las elecciones, el próximo 22 de octubre.

El primero en intervenir en el bloque del debate dedicado al trabajo y la producción fue el aspirante del peronismo disidente y gobernador en funciones de la provincia de Córdoba, Juan Schiaretti, que pidió al ejecutivo central la eliminación de las retenciones al campo y más ayuda para las pymes argentinas.

El actual ministro de Economía y candidato oficialista, Sergio Massa, protagonizó un duro cruce con el cordobés y sus diputados más próximos, a quienes acusó de convivir con el gobierno centroderechista de Mauricio Macri. Más adelante en el debate, el propio Massa le afeó al candidato libertario, Javier Milei, sus supuestas “faltas de respeto a las mujeres” que, según el candidato de la coalición Unión por la Patria, “demuestra el gesto autoritario” del economista.

Con anterioridad en el debate, Milei y la candidata de la izquierda, Myriam Bregman, tuvieron una fuerte discusión a raíz de una propuesta electoral de la segunda, la reducción de la jornada laboral semanal hasta las seis horas diarias durante cinco días de la semana.

Milei aprovechó la situación para cargar contra la “justicia social”, una idea a la que el candidato ya ha culpado a lo largo de toda la precampaña electoral de “consumir capital con su modelo de gasto”. La corrupción en el oficialismo, la venta de armas y de órganos, cuidar a los ciudadanos en vez de a los delincuentes y hasta la creación de un FBI argentino estuvieron en los cruces de las propuestas de seguridad de los candidatos a presidente que competirán el 22 de octubre próximo.