Con información de Telemundo51
La disputa de varios años entre el Comisionado de Miami, Joe Carollo, y negocios de la Pequeña Habana, incluido el restaurante bar “Ball & Chain” llegó a una corte federal el lunes. Los empresarios Bill Fuller y Martin Pinilla demandan al comisionado por acoso y por usar injustificadamente como arma los códigos de la ciudad y a la policía para cerrarles los negocios.
En su demanda, los empresarios insisten en que Carollo ha dedicado sus años en la comisión a exceder sus poderes como comisionado para destruir sus negocios en represalia y por motivos políticos.
En el 2018, al comenzar esta disputa, ambas partes dijeron: “Nos empezó a atacar, a nuestras propiedades, a nuestros vecinos, a socios”, dijo Bill Fuller. Sostienen que la razón habría sido, porque Bill Fuller habría apoyado a Alfie León, contrincante político de Carollo.
El empresario Bill Fuller y el comisionado Joe Carollo durante una reunión de la comisión en febrero del 2019, protagonizaron una disputa verbal, Los demandantes alegan haber sufrido estrés emocional y angustia psicológica, por millones de dólares en pérdidas provocadas y que por eso Carollo debería compensar esos daños por 10.5 millones de dólares como penalidad para impedir que haga lo mismo en el futuro y unos 2.5 millones de dólares en daños.
Los empresarios acusan al comisionado de presuntamente utilizar el departamento de códigos y el departamento de la policía de la ciudad para tomar represalias y obligar a cerrar algunos de sus negocios en particular el popular centro nocturno y turístico Ball and Chain.
En las audiencias del juicio, que comienzan este martes, en la corte federal en Fort Lauderdale, se espera testifique el antiguo administrador de la ciudad de Miami, Emilio González. Según declaraciones previas, cuyas transcripciones se conocieron en noviembre, González admitió que le habían ordenado enfocarse porque sí en esos negocios.
En documentos de corte, el comisionado Carollo ha declarado que las acciones adoptadas no fueron en represalia, sino legales y oficialmente pertinentes para proteger salud, la seguridad y el bienestar de los residentes de la ciudad. El juez Rodney Smith estima que el juicio dure unos 15 días. Entre los testigos está, el ex administrador de la ciudad y posiblemente dos ex jefes de la policía de Miami.

