Culminó el 28 de julio con un sabor agridulce para todos los que viven dentro y fuera de Venezuela, de esta manera, las reacciones no se han hecho esperar de forma negativa a los resultados. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha rehusado pronunciarse sobre los resultados de las elecciones presidenciales del domingo en Venezuela hasta que sean publicadas las actas “mesa por mesa” para poder certificar los resultados.

 “La voluntad democrática del pueblo de Venezuela debe ser respetada con la presentación de las actas de todas las mesas electorales para garantizar resultados plenamente verificables”, ha exigido Albares en la que ha pedido además que “se mantengan la calma y el civismo con los que transcurrió la jornada electoral”.

El titular de Exteriores ha destacado que los venezolanos han votado de forma democrática y muy mayoritaria y ha subrayado que “la clave es esa publicación de los datos mesa por mesa para que puedan ser verificables”.

“Ese es el momento de pronunciarse”, ha puntualizado el titular de Exteriores, que ha insistido en demandar una “total transparencia” sobre el proceso electoral venezolano.

El presidente de Chile, Gabriel Boric, pidió a las autoridades venezolanas que entreguen resultados “transparentes”, que “reflejen íntegramente la voluntad expresada en las urnas”, y adelantó que ni su Gobierno ni la comunidad internacional “aceptarían otra cosa”.

Por otra parte, el presidente de Argentina, Javier Milei, anunció que su país “no va a reconocer otro fraude” en Venezuela y agregó que los ciudadanos de ese país “eligieron terminar con la dictadura comunista de Nicolás Maduro”.

“Los datos anuncian una victoria aplastante de la oposición y el mundo aguarda que reconozca la derrota luego de años de socialismo, miseria, decadencia y muerte”, aseguró el gobernante ultraliberal.

Perú, Guatemala y Costa Rica también desconocieron la reelección de Nicolás Maduro. En Lima, el canciller peruano Javier González-Olaechea expresó una firme condena hacia los resultados electorales en Venezuela.

En tanto, el presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves Robles, emitió una declaración fuerte y clara, calificando la proclamación de Maduro como «fraudulenta».

El presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo de León, expresó por su parte dudas significativas sobre los resultados electorales venezolanos.

En un mensaje difundido a través de sus canales oficiales, Arévalo de León afirmó: «Venezuela merece resultados transparentes, certeros y apegados a la voluntad de su pueblo».