Con información de El Nuevo Herald 

Tras la ratificación de la inhabilitación por 15 años de la líder opositora María Corina Machado, la administración del presidente Joe Biden le advirtió el lunes al régimen de Nicolás Maduro que tiene hasta abril para cumplir con su compromiso de liberar a todos los presos políticos y permitir que todos los opositores puedan competir en las elecciones presidenciales de este año si no quiere ver la restauración de las sanciones petroleras.

“A menos que Maduro y sus representantes en Venezuela vuelvan a encarrilarse, específicamente en lo que respecta a permitir que todos los candidatos presidenciales compitan en las elecciones de este año, no estaremos en condiciones de renovar la Licencia General 44, que brinda alivio al sector de petróleo y gas de Venezuela para cuando sea necesario renovarla en abril”, dijo un funcionario del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

“Hemos dejado en claro que todos los que quieran postularse para la presidencia deban tener la oportunidad y el derecho a hacerlo en igualdad de condiciones electorales y en libertad de movimiento y con garantías para su seguridad física”, añadió el funcionario.

La administración Biden levantó parcialmente las sanciones petroleras contra el régimen de Nicolás Maduro en octubre después de que éste llegara a un acuerdo con la oposición venezolana estableciendo una hoja de ruta para celebrar elecciones presidenciales libres y transparentes este año.

Desde el levantamiento parcial de las sanciones, Venezuela, que depende profundamente de los ingresos petroleros, ha negociado una serie de acuerdos con compañías petroleras internacionales que buscan recuperar la colapsada producción de petróleo del país, que en julio de 2020 había alcanzado un mínimo histórico de 392,000 barriles por día.

Venezuela tiene las reservas probadas de petróleo más grandes del mundo y en un momento de su historia produjo hasta 3 millones de barriles por día. Pero sus ingresos petroleros colapsaron después de que la administración Trump impusiera sanciones en enero de 2019.

Una licencia aprobada por Washington el año pasado, que en esencia dio luz verde a Venezuela para renovar sus exportaciones de petróleo a Estados Unidos a través de compañías petroleras internacionales, tuvo un impacto inmediato en la industria petrolera del país: Venezuela pudo aumentar su producción a poco más de 900.000 barriles por día a principios de diciembre, un impulso significativo para la problemática economía del país.

El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, agregó en una conferencia de prensa que la administración tiene diferentes opciones a su disposición con respecto al futuro de su política hacia Venezuela, y que todas las opciones están bajo consideración, dado que el gobierno de Maduro hasta ahora no ha cumplido con los compromisos que asumió en el acuerdo firmado en Barbados para el mes de octubre.