Con información de Miami Diario

Millones de galones con aguas cloradas se desbordaron en una laguna cercana, ante esto, el Departamento de Agua y Alcantarillado de Miami-Dade (WASD) se mantiene vigilante ante cualquier amenaza que pudiera representar este líquido para los habitantes del condado. Cualquier eventualidad puede comprometer la calidad del agua, tanto del grifo como de las playas, lo que significa un riesgo de contacto y consumo para los humanos.

El domingo 15 de octubre, la agencia emitió un aviso de no nadar para las playas de Virginia Key, Key Biscayne y Fisher Island. En esta ocasión, la medida de precaución fue necesaria, luego de que una laguna cercana recibió una descarga de aguas residuales.

WASD explicó que, durante la jornada del domingo, hubo un corte de energía temporal en la estación de bombeo Ocean Outfall. El lugar está ubicado en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales del Distrito Central de la agencia, en Virginia Key.

En medio de las labores para restablecer la energía, se desbordaron aproximadamente tres millones de galones de efluentes tratados y clorados. Una gran porción fue a parar en la Laguna Shrimper. Ante la situación, la agencia decidió emitir la alerta, para evitar que los habitantes del condado entren en contacto con las aguas contaminadas.

Durante los próximos días, el Departamento de Salud de Florida estará haciendo un muestreo de las vías fluviales circundantes. Las áreas afectadas estarán señaladas con carteles alusivos a la medida de precaución y el aviso permanecerá vigente hasta que las autoridades obtengan resultados claros (sin contaminación), durante dos días seguidos.