Con información de BBC

Dos poderosos terremotos de magnitud 7,8 y 7,5 respectivamente sacudieron en la madrugada del lunes el sureste de Turquía y el noroeste de Siria, causando más de 5.000 muertos y miles de heridos hasta el momento.

La cifra de muertos, según han advertido las autoridades, podría seguir incrementándose. Hasta el momento, en Turquía se han contabilizado alrededor de 3,419 fallecidos, y unos 1.600 en Siria. El sismo dejó extensas zonas devastadas, en las que se teme que haya miles de personas atrapadas bajo los escombros.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, lo ha llamado «el peor desastre que ha vivido el país en el último siglo, después del terremoto de 1939 en Erzincan».

La Organización Mundial de la Salud (OMS) cree que incluso el número de víctimas pueden multiplicarse por ocho.